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héctor álvarez
castillo
Otros poemas
(Primera parte) Ver: [2]
[3]
Reyecías
Sólo decidimos sobre los difuntos,
La agonía tiene su propia hora
Que no arriesga a la palabra de los vivos.
Es en la coronación de la vida
Cuando la muerte se da por vencida
Y entrega su porvenir
Al misterio de las tumbas.
1986
EL RIO
Duermes y la calle tiembla,
El río no ha olvidado
El viejo canal donde remontar sus aguas,
Y en él
Todo ha naufragado.
Devorada por un hambriento lobo
La ciudad ha perdido el día
Y se ha tornado noche y oscuridad cualquier gesto.
No resta una sombra donde edificar el pueblo,
De las casas ni queda la alta torre
De mareas y esperanzas
Y ya el pasado es una afluente de lágrimas y discordias.
Duermes y la calle tiembla,
Hoy tus pasos no rondarán mi silencio.
1986
PANTA REI
a Jorge Luis Borges
En la animación de todos los seres
Y de las cosas todas:
El renuente río renace una y mil veces,
Se ahonda el mar en sus aguas
Y se recorre el infinito tiempo
Que es relámpago y distancia,
Y todo fluye y fluye, generoso y nuevo,
Fugaz y sentido, como la sagrada memoria
De los astros y de la noche
Que a cada desvelo, con prisa marina,
Ve volver la marea al seno de los días
Prófuga como las sombras
Que diluye la luna.
Del libro Amatista, 1981-1985
DÓNDE ESTABAS
Dónde estabas,
Mire
Y no hallé tus palabras.
Fue la noche violenta,
El verdugo que no duerme.
No, no es cierto,
Lluvia gris, deja de gemir.
Dónde estabas,
Tú, dónde estabas.
Ver: [2] [3]
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